Compromiso y transparencia

Todas las personas que colaboren o participen en actividades de la parroquia, ya sea como personal, voluntarios, trabajadores, o mediante proyectos temporales o externos, deben leer y firmar el código de conducta. En este documento, se comprometen a respetar los valores y principios éticos de la comunidad parroquial, especialmente en el trato con menores y personas vulnerables.

Además, es obligatoria la firma de un contrato de voluntariado, que regula las responsabilidades y derechos de ambas partes, asegurando la transparencia y el compromiso en el desempeño de las tareas asignadas.

Al ser una parroquia donde participan muchos menores en las diversas actividades, se exige la entrega del certificado negativo de delitos sexuales, en cumplimiento con la normativa vigente para garantizar un entorno seguro y protegido para ellos.

Gestión de la Documentación y Protección de Datos

En la Parroquia Jesús Obrero nos comprometemos a cumplir con la normativa vigente en materia de protección de datos personales. Toda la documentación firmada, como el código de conducta, el contrato de voluntariado y el certificado de ausencia de delitos sexuales, será almacenada de forma segura y gestionada únicamente por el personal autorizado de la secretaría parroquial.

En el caso de los grupos vinculados directamente a la parroquia, será esta la encargada de custodiar dicha documentación. Sin embargo, los grupos con entidad legal propia, como la Fundación, el Centro Juvenil o la Hermandad, son responsables de gestionar y almacenar los documentos de las personas que colaboren con ellos, asegurando el cumplimiento de las leyes de protección de datos.

Esta política garantiza la transparencia y el respeto a la privacidad de todas las personas que participan en las actividades de nuestra comunidad parroquial.





Rendición de cuentas

Según el Código de Derecho Canónico, todos los grupos dependientes de la parroquia están bajo la autoridad y supervisión del párroco, quien tiene la responsabilidad de velar por el buen funcionamiento de las actividades pastorales y administrativas (canon 532 y canon 536). Por ello, los grupos vinculados a la parroquia, como equipos pastorales, actividades o talleres varios, deben rendir cuentas regularmente al párroco, tanto en lo referente a su gestión económica como al desarrollo de sus actividades. Esta rendición de cuentas incluye la presentación de informes detallados sobre ingresos, gastos, y planes de acción, así como cualquier actividad que implique la participación de la comunidad parroquial.